Tras una serie de denuncias acumuladas, la justicia logro individualizar a los responsables de diversos engaños electrónicos. La Fiscalía ya solicito la audiencia de control de detención para ambos imputados. -eldiariodecatamarca.com

La investigación, a cargo de la fiscal de Instrucción de la Tercera Circunscripción Judicial con asiento en Belén, Florencia Reartes Sesto, se inició a partir de denuncias que fueron acumuladas. A través del análisis de transferencias bancarias, entrecruzamiento de datos, testimonios y otras medidas probatorias, se logró individualizar a los sospechosos y se ordenó su detención. En base al cúmulo de pruebas reunidas, la fiscal imputó a Victoria del Carmen Herrera por el delito de “estafa” en tres hechos y a Julio Herrera por “estafa en calidad de partícipe necesario” en el tercer hecho. 

Ambos fueron indagados hoy y se abstuvieron de declarar, asistidos por la Defensa Oficial. La fiscal solicitará audiencia de control de detención.

Los hechos 

En base a las denuncias y a las medidas investigativas practicadas, se determinó que los hechos ocurrieron entre septiembre de 2024 y octubre de 2025. 

La modalidad consistía en que la imputada se presentaba ante personas adultas mayores, en algunos casos aprovechando vínculos de confianza previos y, en otros, haciéndose pasar por enviada de PAMI o de Desarrollo Social para realizar tareas de limpieza en sus domicilios.

Mediante engaño, accedía desde los teléfonos celulares de los jubilados a la aplicación BNA+, gestionaba préstamos personales y luego transfería el dinero a cuentas propias o a la de su hermano. 

El primer hecho ocurrió entre noviembre de 2024 y febrero de 2025. Herrera realizó múltiples transferencias a cuentas de su titularidad y gestionó un préstamo personal, alcanzando un perjuicio económico de $2.582.500. 

El segundo hecho ocurrió entre septiembre de 2024 y junio de 2025. Bajo la misma maniobra, efectuó diversas transferencias y solicitó préstamos personales que luego fueron derivados a cuentas propias, por un total de $1.499.032. 

Finalmente, el 8 de octubre de 2025, tras presentarse en un domicilio haciéndose pasar por personal de PAMI, solicitó un préstamo desde la aplicación BNA+ y transfirió el dinero a la cuenta de su hermano en varias operaciones consecutivas, por un total de $1.900.000. 

El perjuicio económico total en los tres hechos asciende a $5.981.532,31. 

La causa continúa en etapa de investigación.