Para la organización el riesgo de propagación de la India, donde fue detectado por última vez, es moderado a nivel subnacional y bajo a nivel nacional, regional y mundial. El virus tiene una alta tasa de letalidad y no existen medicamentos para combatirlo

El lunes último, el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la India notificó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre dos casos de infección por el virus Nipah (NiV).

Los casos fueron confirmados por laboratorio en el estado de Bengala Occidental y corresponden a personal sanitario del mismo hospital privado de Barasat (distrito norte de 24 Parganas). La infección por NiV había sido confirmada en el Instituto Nacional de Virología de Pune el 13 de enero.

Un caso permanece con ventilación mecánica al 21 de enero, mientras que el otro caso presentó una enfermedad neurológica grave, pero mejora desde entonces. Las autoridades indias identificaron y examinaron a más de 190 contactos, todos los cuales dieron negativo en las pruebas de NiV, no detectándose nuevos casos hasta la fecha.

En ese marco y ante la preocupación global por la eventual propagación del virus, la OMS emitió un comunicado en el que afirma que el riesgo del virus Nipah es moderado a nivel subnacional y bajo a nivel nacional, regional y mundial.

Qué es el virus Nipah

La infección por NiV es una zoonosis grave pero poco frecuente, que se transmite a los humanos a través de animales infectados (como murciélagos) o alimentos contaminados con saliva, orina y excrementos de animales infectados. También puede transmitirse directamente de persona a persona por contacto cercano.

Este virus, detectado por primera vez en Malasia en 1999, no tiene medicamentos ni vacunas autorizadas; provoca una infección de gran letalidad, estimada entre el 40 y el 75%, dependiendo de la capacidad local de vigilancia epidemiológica y atención clínica.

Tiene manifestaciones clínicas diversas, que van de la infección asintomática (subclínica) a la infección respiratoria aguda y la encefalitis letal. Normalmente, el periodo de incubación oscila entre los 4 y los 14 días desde el contagio, si bien puede extenderse hasta los 45 días.

Pasado este tiempo, empiezan a presentarse síntomas gripales, con fiebre, cefaleas, vómitos, dolor muscular y de garganta, que pueden ir seguidas de mareos, somnolencia, alteración de la consciencia y signos neurológicos que indican encefalitis aguda, con casos graves que pueden derivar en convulsiones hasta el coma en uno o dos días.

La mayoría de las personas que sobreviven a la encefalitis aguda se recuperan por completo, pero el 20% puede sufrir secuelas neurológicas, como convulsiones y cambios de personalidad.