Para el Gobierno, el Plan Alimentar de Anses es clave para sostener indicadores sociales en medio de un delicado contexto caracterizado por la licuación de salarios y el aumento del desempleo.

En medio del derrumbe del consumo, en especial en supermercados, por la licuación de los salarios de los trabajadores y del aumento del desempleo merced de las políticas económicas impulsadas por Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, el ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello dispuso este jueves un aumento del 38% en el Plan Alimentar que paga todos los meses la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
Así quedó plasmado en la Resolución 161/2026 publicada este jueves con la firma de Pettovello. Allí se establece una suba del 38% en los valores vigentes y redefinieron los criterios de acceso para madres, padres y embarazadas que perciben asignaciones sociales. El pago continuará siendo mensual y el monto dependerá de la cantidad de hijos y de la situación particular de cada familia, en consonancia con las disponibilidades presupuestarias y financieras del Estado nacional.
Así, el Plan Alimentar para las familias con un hijo ascenderá a 72.250 pesos; a 113.299 pesos para los grupos familiares con dos hijos y a 149.425 pesos para familias con tres o más hijos. El programa también contempla situaciones específicas, como embarazadas que perciben la Asignación Universal por Embarazo a partir del tercer mes y padres de hijos con discapacidad, quienes acceden a los importes de acuerdo con la cantidad de hijos y los criterios de focalización establecidos.
Entre los fundamentos de la medida, el Gobierno advierte que "la pobreza descendió del 38,1% en el segundo semestre de 2024 al 28,2% en el segundo semestre de 2025, mientras que la indigencia pasó del 8,2% al 6,3% en el mismo período".
Según consignó el gobierno libertario "la PRESTACIÓN ALIMENTAR, en integración a la Asignación Universal por Hijo, fue un pilar relevante de la Política Pública en esta mejora de los indicadores sociales, en un contexto de estabilización macroeconómica que permitió alcanzar un mayor bienestar en la sociedad argentina".
En un contexto muy delicado por la licuación de salarios y el aumento del desempleo, la actualización del Plan Alimentar representa para el gobierno libertario una medida central para asegurar el acceso a los alimentos y reforzar la protección social. La entrada en vigencia será a partir de mayo de 2026 y alcanzará a todos los beneficiarios que cumplan con los criterios definidos en la nueva normativa.