La Casa Rosada busca respaldo para reformar el sistema electoral, mientras los mandatarios defienden sus liderazgos y negocian el futuro de sus distritos.

La carrera hacia las elecciones de 2027 ya abrió una negociación que excede las votaciones en el Congreso. El marco electoral se desenvuelve entre la disputa por las PASO, una oposición fragmentada a más no poder y una interna lucha por recursos para las provincias. Javier Milei necesita el respaldo de los gobernadores para avanzar con sus proyectos, pero los mandatarios quieren saber qué lugar tendrán sus fuerzas en el armado de La Libertad Avanza y hasta dónde llegará la expansión libertaria en sus provincias.
El encuentro que el Presidente mantuvo con 13 gobernadores durante la Argentina Week en París reactivó las expectativas de la Casa Rosada. Diego Santilli y Luis Caputo buscaron acelerar las conversaciones para acercar posiciones y avanzar hacia un frente electoral con representación de 11 provincias. Sin embargo, el entendimiento todavía enfrenta diferencias por las candidaturas, la continuidad de los oficialismos locales y el alcance de las alianzas.
El problema para Milei consiste en que varios de sus interlocutores pueden ser socios legislativos y rivales en las urnas. Algunos ya tienen entendimientos electorales con La Libertad Avanza, otros esperan definiciones y un tercer grupo rechaza la reforma política. Ese escenario obliga al Gobierno a negociar con dirigentes que, al mismo tiempo, quieren conservar su autonomía y evitar que los libertarios les disputen el poder.
La mesa asegurada
Chaco, Entre Ríos y San Juan integran el grupo de provincias donde el entendimiento electoral con La Libertad Avanza tiene antecedentes tangibles para el gobierno.
Leandro Zdero, de Chaco fue el primer aliado electoral de La Libertad Avanza y cuenta con dos diputados y un senador vinculados a su espacio. Rogelio Frigerio, en Entre Ríos, prevé repetir la convergencia con los libertarios y tiene dos diputados que responden a él. Marcelo Orrego, en San Juan, ya acordó con el oficialismo para las legislativas y ese esquema podría continuar; cuenta con dos diputados también.
En la Patagonia, Ignacio Torres, gobernador de Chubut, se encamina a firmar un entendimiento electoral para buscar un segundo mandato. Su espacio cuenta con dos diputados y un senador. Rolando Figueroa, en Neuquén, también negocia con La Libertad Avanza y podría competir por otro período; dispone de un diputado y un senador.
Desde San Luis, Claudio Poggi, se presenta como aliado de la Casa Rosada, anunció que buscará la reelección, aunque los libertarios podrían enfrentarlo con una candidatura propia, posiblemente la de Bartolomé Abdala. El espacio del gobernador no tiene diputados ni senadores nacionales que respondan directamente a él, según el cuadro de representación política.
En Catamarca, Raúl Jalil mantiene uno de los vínculos más cercanos con Milei entre los mandatarios peronistas. El gobernador decidió no buscar un tercer mandato y respaldará a Gustavo Saadi para sucederlo. Su espacio cuenta con tres diputados y un senador, una representación que cobra relevancia ante las negociaciones nacionales. Catamarca prevé votar junto con los comicios presidenciales.
Los socios parlamentarios
Entre radicales y aliados del PRO, el presidente debe hilar fino; acá se definen los casos más delicados del oficialismo: En Córdoba, Martín Llaryora (del PJ) buscará un segundo mandato y enfrenta la posibilidad de que La Libertad Avanza, el PRO y el radicalismo compitan contra su espacio. El gobernador cuenta con seis diputados y un senador vinculados a su representación política, una bancada que explica parte de su peso en las conversaciones legislativas. Llaryora podría acompañar la eliminación o suspensión de las PASO, pero el entendimiento nacional no despeja la competencia por la gobernación.
En Mendoza, Alfredo Cornejo integra el grupo de mandatarios radicales cercanos al Gobierno, aunque condiciona su posición sobre las primarias a la posibilidad de un frente provincial. El gobernador no puede buscar otro mandato y pretende ordenar la sucesión, con Luis Petri entre los nombres en discusión. Su espacio cuenta con dos diputados y dos senadores.
Jorge Macri, en la Ciudad de Buenos Aires, mantiene una relación con la Casa Rosada que mejoró en los últimos tiempos. Sin embargo, el entendimiento electoral depende de una definición más amplia entre el PRO y los libertarios. El jefe de Gobierno porteño evalúa unificar los comicios locales con los nacionales si prospera una alianza.
En Jujuy, Carlos Sadir buscará otro mandato y todavía espera precisiones sobre una eventual convergencia con La Libertad Avanza. Su espacio cuenta con dos diputados. Juan Pablo Valdés, en Corrientes, también aguarda definiciones sobre un posible entendimiento; su representación nacional incluye un diputado y dos senadores.
Santa Fe tiene una situación diferente. Maximiliano Pullaro mantiene su identidad radical, separó las elecciones provinciales de las nacionales y conserva las PASO locales. Aunque la Casa Rosada pretende acercarse al gobernador, las definiciones electorales siguen pendientes. Pullaro cuenta con tres diputados y dos senadores vinculados a su espacio.
Los peronistas dialoguistas
Gustavo Sáenz, en Salta, y Osvaldo Jaldo, en Tucumán, mantienen vínculos parlamentarios con el Gobierno nacional, aunque sus escenarios provinciales plantean dificultades. Sáenz cuenta con tres diputados y un senador. Su relación con Milei convive con la proyección de Emilia Orozco, referente libertaria con aspiraciones provinciales. Esa disputa incide en su posición sobre la reforma electoral, que todavía no definió, aunque se inclina por suspender las primarias.
Jaldo, por su parte, dispone de tres diputados y dos senadores vinculados a su espacio. Fue uno de los socios legislativos más constantes de la Casa Rosada, una relación que le generó tensiones dentro del peronismo tucumano. El gobernador adelantó los comicios provinciales para mayo, mientras La Libertad Avanza prepara la candidatura de Lisandro Catalán. La coincidencia en algunas votaciones nacionales no elimina la competencia por la gobernación.
En Río Negro, Alberto Weretilneck busca otro mandato y negocia una suerte de pacto de no agresión con el oficialismo. Su espacio cuenta con un diputado. El gobernador viajó a París con Milei y respalda la eliminación o suspensión de las primarias. Claudio Vidal, en Santa Cruz, dispone de un diputado, buscará la reelección y evitó definiciones sobre las PASO.
El bloque opositor tiene posiciones más definidas frente a la reforma. Axel Kicillof, en Buenos Aires, cuenta con cinco diputados y rechaza la eliminación o suspensión de las primarias. El gobernador bonaerense busca competir por la Presidencia y pretende confrontar su modelo con el del oficialismo nacional.
Gildo Insfrán, en Formosa, tiene tres diputados y dos senadores vinculados a su espacio y también rechaza los cambios. Sergio Ziliotto, en La Pampa, cuenta con tres diputados y un senador; mantiene una posición opositora pese a los entendimientos puntuales con Nación por fondos para las cajas jubilatorias. El gobernador no puede buscar otro mandato y el candidato libertario podría ser Adrián Ravier o Marita Mac Allister, en caso de una alianza con el PRO.
En La Rioja, Ricardo Quintela cuenta con tres diputados y dos senadores vinculados a su espacio. El gobernador no buscará la reelección y pretende participar de la reorganización nacional del peronismo. Hugo Passalacqua, en Misiones, dispone de cuatro diputados y dos senadores; se distanció del Gobierno y rechaza la eliminación o suspensión de las PASO.
En Tierra del Fuego, Gustavo Melella cuenta con tres diputados y un senador vinculados a su espacio. El gobernador integra el grupo de mandatarios kirchneristas y no tiene un entendimiento electoral con la Casa Rosada, aunque adhirió al RIGI y abrió el diálogo por el proyecto sobre Malvinas.
Santiago del Estero completa el panorama con Elías Suárez, quien responde al espacio de Gerardo Zamora. Su provincia no elige gobernador en 2027, pero su representación nacional incluye siete diputados y tres senadores. Su posición frente a las PASO es de rechazo a la eliminación o suspensión.
