Un informe de Directorio Legislativo comparó los ingresos de los parlamentos de la región tras el último aumento aprobado en el Senado.

El Congreso argentino no tiene una dieta, tiene dos. Y esa diferencia define en qué escalón queda cada cámara cuando se la compara con el resto de América Latina. Según el último relevamiento de Directorio Legislativo, difundido después del aumento que aprobó la Cámara alta, los senadores nacionales perciben 7.900 dólares mensuales y quedaron entre los diez parlamentos mejores pagos de la región. Los diputados, con 5.300 dólares, cayeron hasta el puesto 14.
Argentina frente a la región
La punta del listado la ocupa el Congreso colombiano, y con holgura: sus legisladores superan los 17.500 dólares por mes, una cifra que representa un salto del 48,5% frente al año pasado y que casi duplica al segundo del ranking.
Ese lugar corresponde al Senado mexicano, con más de 11.000 dólares, mientras que el podio lo completa el Poder Legislativo uruguayo, apenas por encima de los US$9.900.
El pelotón que sigue se mantiene sobre los 9.000 dólares e incluye a Perú, Brasil y Chile. Un escalón más abajo aparecen Costa Rica y Guatemala, con 8.800 y 8.000 dólares respectivamente.
Después vuelve a asomar México, esta vez con su Cámara de Diputados en 6.400 dólares, en una de las pocas estructuras de la región que, igual que la argentina, remunera de manera distinta a cada uno de sus cuerpos legislativos.
