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A pesar de eso, la petrolera británica aseguró que el proyecto Sea Lion continúa en marcha y que busca reemplazar a los contratistas que se retiraron.

Las acciones de Rockhopper Exploration, la empresa británica asociada con la israelí Navitas para desarrollar el yacimiento Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte, registran una fuerte caída en la Bolsa de Londres luego de conocerse la salida de Halliburton, compañía estadounidense que también participaba del proyecto.

Halliburton anunció el viernes que tanto la empresa como sus subsidiarias dejarán de participar en actividades de exploración y producción en las islas Malvinas y sus alrededores. La decisión se produjo después de tomar contacto con autoridades argentinas, que le informaron sobre la existencia de nueva legislación civil y penal vinculada con la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización de Buenos Aires.

El anuncio tuvo un fuerte impacto sobre Rockhopper. En las primeras operaciones de este lunes, sus acciones llegaron a caer 18,95% y cotizaban en torno a las 48,75 libras, después de haber comenzado la jornada en 62 libras.

Rockhopper asegura que el proyecto sigue en marcha

Ante la reacción de los mercados, Rockhopper emitió un comunicado en el que aseguró que mantiene su decisión de avanzar con Sea Lion.

Aunque la empresa no mencionó expresamente a Halliburton, informó que se encuentra en proceso de reemplazar a dos contratistas que se retiraron del proyecto.

La compañía sostuvo además que continuará desarrollando el emprendimiento con el "pleno apoyo" del Gobierno de las Islas Malvinas y del Gobierno del Reino Unido.

"En este punto, estimamos que no se esperan efectos materiales adversos en el proyecto", afirmó Rockhopper. Sin embargo, la fuerte caída de sus acciones muestra que los inversores reaccionaron con preocupación ante la salida de contratistas.

La presión de Argentina sobre el proyecto Sea Lion

La decisión de Halliburton se produce en medio de la creciente presión del Gobierno argentino contra la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas.

El presidente Javier Milei había advertido que las empresas que participen de la explotación de recursos naturales en el archipiélago podrían enfrentar acciones legales por parte de Argentina.

Además, el Gobierno llevó el conflicto al arbitraje internacional. El pasado lunes otorgó un plazo de dos semanas para que se paralice el proyecto Sea Lion y advirtió que, de no cumplirse esa exigencia, recurrirá ante la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).

El retiro de Halliburton representa así un nuevo capítulo en la disputa por la explotación petrolera en las Malvinas, mientras Rockhopper y Navitas sostienen su intención de avanzar con el proyecto.