Luego del juicio político debatido en el Congreso, el mandatario presentó la renuncia.

La intervención y el cierre de Ueno Bank desataron una crisis financiera y política en Paraguay. El escándalo también puso en jaque al presidente Santiago Peña, el cual terminó dejando su cargo antes de ser sometido a un juicio político.
La crisis comenzó cuando el Banco Central de Paraguay ordenó la intervención y disolución de Ueno Bank, luego de detectar que sus niveles de solvencia habían caído por debajo de los mínimos exigidos. La entidad administraba unos 850 millones de dólares en fondos públicos, incluidos recursos previsionales. Su cierre provocó protestas y largas filas de clientes que reclamaban la devolución de sus ahorros.
En paralelo, la Fiscalía imputó a 27 personas por presuntas irregularidades financieras vinculadas con operaciones crediticias realizadas entre 2025 y 2026. Además, solicitó prisión preventiva para Miguel Vásquez, uno de los fundadores y principales accionistas del banco, y arresto domiciliario para otros directivos. Las investigaciones buscan determinar las responsabilidades en el colapso de la entidad.
La renuncia de Peña abrió una nueva etapa de incertidumbre institucional en Paraguay, mientras avanzan las medidas para devolver los depósitos a los ahorristas afectados y las investigaciones judiciales por las presuntas irregularidades financieras.
